Jorge Rosillo, CEO del aeropuerto Ecológico de Galápagos, expuso sus prácticas sostenibles en el I Foro de Turismo Responsable.

El jueves 22 de febrero se desarrolló en Cumbayá el I Foro de Turismo Responsable organizado por la Cámara Ecuatoriano Británica. Durante 5 horas los representantes de las principales empresas vinculadas con la cadena de valor del turismo expusieron las prácticas turísticas de respeto al ambiente y el aporte a las comunidades.

ECOGAL, representado por su CEO Jorge Rosillo, detalló cómo han logrado un fuerte vínculo con la comunidad de las islas: “Desde que iniciamos con la concesión del aeropuerto Seymour, uno de nuestros principales retos fue la logística para poder construir el primer Aeropuerto Ecológico del mundo y la contratación de personal local con experiencia en la industria aeronáutica”.

Para solventar esta desventaja, crearon oportunidades de capacitación para becar a talento humano galapagueño, que se pueda instruir en la Escuela de Capacitación de la Dirección de Aviación Civil en Quito, de esta manera contribuyen a mejorar el nivel de sus colaboradores. De la misma forma, iniciaron un proceso de capacitación para que sus concesionarios tengan las herramientas y el conocimiento suficiente para que se incorporen a la economía formal y tengan más oportunidades.

Esta relación estrecha con los trabajadores y la comunidad va más allá de su giro de negocio, también trabajan por eliminar la violencia de género tanto en sus instalaciones como en los hogares de nuestros trabajadores. El 50% de su personal es mujer, tienen igualdad de trato; es decir, quien está capacitado para cumplir un trabajo lo hace.

“Nos vinculamos con la lucha contra la violencia de género porque la sufríamos en la empresa. Para combatirla trabajamos con el Municipio, la Fiscalía y Plan Internacional para desarrollar capacitaciones que prevengan este que es un problema en las islas”, señaló Rosillo.

En temas de salud, suplimos las falencias buscando socios que permitan llevar atención especializada en salud cada seis meses con el aporte de médicos de una universidad extrajera, para de esta forma brindar este servicio a la comunidad de las islas Santa Cruz y San Cristóbal.
“Somos sostenibles no solo por cuidar el ambiente sino por trabajar por la comunidad” realza Rosillo al tiempo de indicar que es fundamental trabajar con y por las comunidades locales.